jueves, 15 de mayo de 2014

La espera continúa

Varias semanas y muchas cosas han pasado desde mi última publicación. Y de todas ellas, pocas han sido positivas, como sabréis. Un servidor prefirió esperar a ver qué sucedía, antes de seguir opinando, a pesar de estar casi convencido de lo que iba a pasar.

Unas lágrimas que nos harán más fuertes la próxima temporada
Me quedé tras la cagada derrota ante Chelsea en casa, cortesía de un maldito resbalón de nuestro Captain Fantastic. Como ya dije en su día, mi admiración por Gerrard creció aún más, si es que era posible, tras ese partido. Incluso hace unos días, en la Vuelta de Honor al finalizar el partido contra Newcastle, era bien visible lo afectado que estaba, con el convencimiento de que era el mayor responsable de este "fracaso". Lo pongo entre comillas, porque, por supuesto, el resultado de esta temporada ha sido todo lo contrario, un completo éxito. Ya se ha comentado infinidad de veces que el objetivo real de esta temporada consistía en volver a Champions, quedando en tercer lugar si se daba la ocasión. Y terminamos a 2 puntos del campeón. ¿Que estuvimos prácticamente a una victoria, o incluso a un punto, de ser campeones con el partido ante Chelsea? Pues sí, y escuece, pero a menos que el Doctor se presente con su TARDIS en casa de Gerrard, no se puede deshacer y se debe vivir con ello. 

Brendan Rodgers, Liverpool, we're on our way to glory.
He'll build a team like Shankly did, and kids will have a story
Una estadística indica que desde que la Liga inglesa es Premier League, ningún club la ha ganado habiendo quedado el año anterior por detrás de la tercera plaza. La confianza que tengo puesta en Brendan Rodgers es aún más grande. El trabajo que ha realizado durante estos dos años, tratando de construir poco a poco un equipo ganador, va por el camino correcto. También hay que decir que desde FSG le han dejado, pues otros clubes grandes no hubieran tenido paciencia tras acabar fuera de Europa durante el primer año de un nuevo entrenador (ejem ejem ejem Man United ejem ejem). Durante la pasada campaña, terrible en resultados para el Liverpool, multitud de kopites entusiastas pedían la cabeza de Rodgers, esperando, al parecer, un entrenador milagroso que creara un club campeón de la nada en tan sólo un año. "Él camina despacito, que las prisas no son buenas" decía Fito Cabrales. Y si esta temporada ha sido "la temporada del salto", la próxima ha de ser la temporada de la confirmación. Cada vez habrá menos excusas, algo que Rodgers tiene muy en mente. Este salto permitirá atraer a jugadores de más nivel, especialmente estando clasificados para Champions League. Con refuerzos necesarios y mejoras en algunos planteamientos (como por ejemplo, aprender a defender resultados y evitar sustos o estupideces como la de Crystal Palace), la pelea por el título será el mínimo objetivo a conseguir.


La temporada de Skrtel ha sido espectacular,
pero no lo suficiente para permitirnos ganar el título
Manchester City fue digno y merecedor campeón de la Premier League. Sí, está el factor de que tienen más dinero y jugadores con más nombre y calidad que la mayoría de los nuestros, pero se trata de una plantilla acostumbrada a pelear por títulos y saber manejar partidos, a diferencia del Liverpool. Y lo más importante: su defensa ha sido mucho más seguro que la nuestra. A pesar de que Skrtel ha realizado la mejor temporada de su carrera deportiva, eso no ha evitado que hayamos encajado numerosos goles (especialmente batiendo el record de EPL de goles en propia puerta), que quizá no pesaban tanto hace unas semanas, al poder contrarrestarlos con la mejor delantera de Europa. Sin embargo, los goles recibidos han llegado a ser un factor clave durante los últimos partidos, pues en caso de empate de puntos con City, hubieran ganado con bastante claridad, al disponer de un colchón de diferencia de goles bastante amplio. La vuelta de Ilori (quien ha realizado un gran final de temporada con Granada) y uno o dos fichajes para la zaga y el lateral izquierdo son clave para dar otro pequeño salto. También resultaría ciertamente necesaria la adquisición de un nuevo mediocentro, con más músculo que Lucas. Gerrard se ha adaptado bien a esa nueva posición, pero se debe tener en cuenta que tendrá 33 años para la próxima campaña. En cuanto a delantera, resulta imprescindible atar a Luis Suárez, quien aparentemente quiere seguir con nosotros, por el momento. Ahora empieza la peor (o mejor, quién sabe) época del año para Rodgers, quien debe evitar fracasos similares a los de 2002 y 2009. Y él tiene muchísimo más crédito que los que vemos los partidos desde el sofá de nuestra casa.

Retener al Mejor Jugador de 2014 debe ser prioritario
Lo que se está creando puede ser algo grande, no cabe duda de ello. Nuestro entrenador tiene todo el apoyo del mundo por nuestra parte y estamos completamente convencidos de que lo mejor está por llegar. El fútbol merece que Steven Gerrard se despida con un título de Premier League. Esta vez se nos escapó de entre las manos. El año que viene tendremos aprendida la lección. Y no habrá misericordia.

lunes, 28 de abril de 2014

Historia de 2 autobuses y un resbalón

A lo largo de los años, hemos comprobado que todos aquellos jugadores a los que consideramos como nuestros ídolos o incluso leyendas no son infalibles, sino todo lo contrario. Un pequeño resbalón puede dar pie a destrozar miles y miles de sueños. Beckham en la Euro 2004, Terry en la final de Champions League de 2008... y Gerrard en el partido de ayer. La jugada del primer gol de Chelsea ayer no pudo ser más desafortunada y estúpida (en el buen sentido de la palabra), y nos deja en una situación bastante comprometida en nuestra lucha por conseguir el primer título liguero en 24 años.

Cuánto dolor ver a nuestro capitán de esta manera
Un servidor sigue bastante dolido tras lo vivido poco menos de 24 horas atrás. Todo apuntaba a un día de fiesta, con un partido en casa contra un equipo cuyo manager adimitió públicamente que tienen perdida la Liga y que sacaría un "equipo B" para enfrentarse al Liverpool, rival directo. Cierto es que la mayoría de kopites no nos creímos ni una sola palabra de Mourinho, al ser buenos conocedores de la afición del portugués por los "Mind games". Y aunque The Special One efectivamente salió al campo con un once poco habitual, seguía siendo una alineación más peligrosa que la nuestra. Aún así, el optimismo no desaparecía, al encontrarnos como digo en una oportunidad más que perfecta para prácticamente asegurar la Premier League.

King Kenny representando a todos los aficionados
Reds tras el gol de Ba
Sin embargo, pocos minutos después de dar comienzo el partido, quedó claro que íbamos a ver al mismo Chelsea que jugó en Madrid 4 días atrás. Un equipo blue altamente defensivo, con un muro infranqueable que incluso Suárez no es capaz de romper y que jugaba a perder todo el tiempo posible. Por lo tanto, el objetivo principal era tantear el muro blue y no encajar antes que ellos. Pero por desgracia, eso fue lo que sucedió en una maldita jugada, en la que nuestro capitán perdió el balón y se resbaló, dejando a Demba Ba completamente sólo para batir a un Mignolet que mucho más no podía hacer. Por un momento se me vino a la cabeza el año 2010, cuando Gerrard regaló un balón a Drogba, que el africano metió en la portería. Aquella vez se decía que fue planeado por Steven para que Manchester United no ganara la Premier. Ayer fue simplemente la peor mala suerte que nos pudo suceder. Chelsea se adelantaba, al borde del descanso y frente a The Kop. El escenario no podía ser peor.


Steven Gerrard, ayudando a la causa blue desde 2010
Quedaban 45 minutos más, pero Chelsea no tenía lo que quería, sino algo mejor para ellos. Si un 0-0 les bastaba, con el 0-1 ya era casi imposible que consiguiéramos batir al menos una vez la portería de Schwarzer. La segunda mitad fue exactamente igual que la primera, con completo dominio Red, con el balón pocas veces saliendo de la frontal de Chelsea. La diferencia era que en esta segunda parte ya íbamos por detrás, y los nervios afloraban en Anfield. Sturridge entró al campo para tratar de encontrar espacios en una enmarañada defensa londinense, y Gerrard trataba una y otra vez de marcar desde fuera del área, el único lugar desde el que parecía posible tirar. Pero los minutos pasaban y Mourinho comenzó a realizar cambios más defensivos aún. Liverpool entero atacaba, y todo Chelsea se encontraba bajo los palos. Todos, menos Torres. Y fue ya en el descuento cuando un despeje le llegó a Fernando, que se dirigió completamente sólo hacia la portería de Mignolet, acompañado por Willian. No sé si fue por lástima respeto hacia su antiguo club o por asegurar el gol, que Torres prefirió entregar el pase a su compañero en vez de ser él nuestro verdugo. Y el partido acabó con un 0-2 que sigue escociendo, y lo hará por lo menos hasta el sábado. Ayer Mourinho nos barrió, no hay que negarlo. Con un "equipo B" consiguió lo que nadie había logrado desde septiembre: vencer al equipo más goleador de la Premier League en su propia casa, donde otros clubes han sucumbido a nuestro feroz ataque.

Foto resumen del partido de ayer

¿Y ahora qué? Seguimos líderes, pero sin depender de nosotros. Manchester City tiene un partido menos, aunque si lo gana, nos adelantarían por la diferencia de goles. Y aquí es donde el destino de esta temporada pasa por nuestros vecinos. Dentro de 5 días, los citizens visitan Goodison Park. Si bien es cierto que Everton tiene bastante complicada su clasificación para Champions League, siguen teniendo posibilidades, más aún si hoy pincha Arsenal. Sin embargo, los Toffees son bastante irregulares en los últimos encuentros, y nunca se puede saber con certeza qué Everton nos podemos encontrar. Qué curioso destino, ¿verdad? Nuestra primera Premier League depende de nuestros hermanos y vecinos. Tener que depender de otros resultados cuando podíamos tener la Liga en el bolsillo... Qué cambio más radical en tan sólo un par de horas.

Por lo que respecta a nosotros, el lunes que viene tenemos una batalla importante en Selhurst Park. Crystal Palace no se juega nada, pero sabemos perfectamente cómo se las gastan los equipos de Tony Pulis. Si ayer Brendan Rodgers admitió que Mourinho salió no con un autobús, sino con 2, lo de dentro de una semana no va a cambiar absolutamente nada. Sólo hay una ventaja: queremos sangre. Y si Everton ayuda haciéndole perder puntos a Man City, la confianza con la que visitaremos Londres será nuevamente enorme.

We still believe, motherfuckers!!
Para terminar, no quiero quedarme sin mostrar mi gran y completa admiración por nuestro gran capitán, al igual que hice con Riise tras la ida de la semifinal de Champions League de 2008, también contra Chelsea. Un pequeño resbalón no puede destrozar todo lo realizado durante la temporada y durante toda su trayectoria. Todos conocemos a Steven Gerrard, y sabemos perfectamente que nos levantaremos de ésto, y que él será quien lidere al equipo, como ya hizo ayer durante toda la segunda mitad. Mi confianza en Captain Fantastic no tiene límites, al igual que la depositada en Brendan Rodgers y el resto del equipo. Me siento mucho más orgulloso desde ayer de pertenecer a estar familia Red. Y seguimos teniendo posibilidades de ganar esta Premier League hasta que las matemáticas digan lo contrario. ¿Quién es Chelsea para robarnos ese sueño?

miércoles, 23 de abril de 2014

A un paso de la gloria con el objetivo cumplido

Pues aquí estamos. Liderando aún más la Premier League tras un fin de semana en el que ampliamos nuestra ventaja para agarrar el título que siempre se nos ha acabado escapando. Sólo quedan 270 minutos, y estamos más cerca que nunca de hacer historia, con un colchón de 5 puntos sobre Chelsea, que podrían pasar a ser 8 si les ganamos el próximo domingo en un partido que no puede ser otra cosa que de infarto.

Reacción de Mourinho en el gol de Borini, el pasado sábado
Jugando el domingo, no hice caso alguno de los encuentros del sábado, incluso el de Chelsea. Pensando en que jugaban en casa contra el colista de la competición daba por hecho (como todo el mundo) que no iban a dejar escapar los 3 puntos. El propio sábado por la noche, cuando me disponía a cenar con unos amigos, recordé el partido de Chelsea, y casi por obligación y protocolo decidí preguntarle el resultado a uno de ellos, intuyendo la respuesta. Pero mi sorpresa fue mayúscula (como la de todo el mundo, nuevamente) al informarme de la derrota, gracias a nuestro cedido Borini, dejándome en un estado de felicidad más grande que la diferencia de puntos entre Liverpool y Man United. En ese momento, en el que no me creía nada, pensando que todo era una broma, el único pensamiento que rondaba mi cabeza era que ya sí que no se nos podía escapar, y que de ganar horas después en Norwich, podríamos dejar medio sentenciada la liga. Pero claro, teníamos que conseguir los 3 puntos sí o sí ante un club que se juega la vida en la zona baja de la tabla.

¡Al pie de la letra!
Las imágenes de Gerrard en Anfield una semana atrás, nada más vencer al Manchester City sufriendo, permanecerán en la memoria de todos. Las palabras de nuestro "skipper", animando a sus compañeros a realizar la misma actuación que contra los Citizens no pudieron ser mejor comprendidas y llevadas a cabo, pues no sólo se consiguió el mismo resultado, sino que el partido tuvo prácticamente lo mismo, esta vez contra un equipo menor. Sterling abrió el marcador con un disparo lanzado desde Kingston por lo menos, siendo Suárez quien ampliara la ventaja ante su equipo favorito (12 goles en 6 partidos contra los Canaries, media de 2 goles en cada uno) gracias a una estupenda jugada de Raheem, quien a la postre fue nombrado como Man of the Match. Pero "We are Liverpool", y no podemos ganar un partido clave sin estar sufriendo. Una mala salida de Mignolet permitió que Norwich recortara distancias, aunque el propio Sterling volvió a batir al portero canary, ayudado de la fortuna al ser desviado el disparo por un defensa. Finalmente volvería el sufrimiento cuando Snodgrass volvió a meter al equipo local en el partido con tan sólo 13 minutos para el final. Pero no llegó nada más, por suerte, a excepción de mini-infartos y múltiples comidas de uñas. En cuanto a análisis de rendimiento, Johnson merece unas buenas vacaciones, Sakho un tranquilizante para caballos y Mignolet una mejora en sus salidas. Para los demás, el silencio es buena señal en algunos casos.

¡Sterling de mi vida!
La victoria en Norfolk fue totalmente clave en la empresa por conseguir nuestra primera Premier League, especialmente tras la primera derrota de Mourinho como local en Stamford Bridge. Sin embargo, lo tremendamente importante de los 3 puntos logrados fue la clasificación matemática para disputar la Champions League el año que viene. 5 años después, volvemos a la máxima competición continental, que era nuestro objetivo principal allá por agosto. Por lo tanto, ganemos o perdamos la Premier League, hemos de aplaudir la labor de Rodgers y de los jugadores hasta hartarnos. Aunque muchísimos analistas y aficionados rivales no nos veían como seria amenaza en clasificar, y mucho menos para pelear por la Liga, el Liverpool afianzó la plaza Champions antes que nadie, pero ésto no quiere decir que no tengamos que reforzar la plantilla. Con la supuesta llegada de Konoplyanka (esta vez sí) en verano y algún fichaje en defensa, creo que podremos estar listos para atender a las 4 competiciones que disputaremos sin excesivos problemas.

Volvemos a encontrarnos...
¿Y ahora qué? Pues con la magnífica organización de la Premier League, Manchester City se encuentra en estos momentos con un partido menos que Chelsea y Liverpool, con la temporada a punto de terminar. El primer "match point" llegaría en Selhurst Park, siempre y cuando hayamos ganado a los Mourinho boys y Manchester City se haya dejado previamente algún punto por el camino contra el propio Crystal Palace y Everton, quienes se juegan clasificación a Champions League. Tanto para Skyblues como para Reds, jugar contra el Palace será un infierno, a pesar de estar totalmente salvados, ya que están entrenados por el siempre perro Tony Pulis, del que ya sabemos gracias a Stoke City como se las gastan sus equipos.

Pero el primer obstáculo llega este fin de semana, cuando recibimos en Anfield a un Chelsea que no sólo tiene la Premier League en su punto de mira. Anoche los Blues disputaron la ida de semifinales de Champions en el Vicente Calderón, aunque sin demasiado desgaste físico, al jugar el equipo de Mourinho con el "fútbol del Siglo XIX" del que tanto protestó en el 0-0 contra West Ham, meses atrás. No soy de alegrarme de lesiones ajenas, pero las bajas de Cech y Terry podrían sernos positivas. Lo curioso fueron las palabras de "The Special One", en las que dejó entrever una posible alineación B en Anfield, reservando titulares para la vuelta del miércoles próximo. Creerselo o no depende de cada uno. Sin embargo, un servidor prefiere ser del segundo grupo.

Y éste, caballeros y caballeras, es el principal responsable de nuestro éxito
3 partidos quedan en el horizonte, y quizá 4 puntos podrían ser suficientes para amarrar el título, sobretodo si 3 de ellos se consiguen dentro 4 días. Nuestros corazones y nuestras uñas necesitan un respiro. A pesar de ello, como dije con anterioridad, independientemente del resultado final, sólo podemos estar contentos. Nuestro trabajo ya está hecho. En septiembre, volvemos a casa.

martes, 15 de abril de 2014

25 años esperando justicia

Mi entrada de hoy será muy simple y muy emotiva. Hoy se cumplen 25 años de una de las tragedias más importantes que tuvieron lugar en el mundo del fútbol y que cambió por completo la seguridad en los campos de fútbol: la tragedia de Hillsborough.


Debido a mis ocupaciones y el poco tiempo libre del que dispongo, sólo puedo referenciar al excelente resumen / explicación / como queráis llamarlo de la gente de estoesanfield.com (I, II y III). No creo que haya ninguna otra web en castellano donde se explique mejor todo lo que pasó aquel fatídico 15 de abril de 1989, en el que murieron 96 aficionados del Liverpool, que sólo querían ir a ver un partido de fútbol. No habría mejor homenaje que celebrando el título de Liga y la clasificación de Everton a Champions League.

Lo único que me queda decir es que ya es hora de que la justicia actúe de verdad, y que paguen los auténticos responsables de aquello, antes de que sea demasiado tarde. 25 años son demasiados para estar esperando, y por lo menos la verdad empieza a salir, aunque aún queda mucho por hacer y por conseguir.

JUSTICE FOR THE 96
DON'T BUY THE SUN


lunes, 14 de abril de 2014

Lágrimas que muestran un sentimiento imposible de explicar

No han pasado ni 24 horas, y aún me siento en una nube, al igual que millones de kopites. Desde el pitido final hasta estos momentos, cientos de sentimientos han pasado por mi cabeza. Quién iba a decir allá por agosto, cuando dio comienzo a la presente temporada, que faltando tan sólo 360 minutos para el fin de la misma, íbamos a estar en lo más alto de la clasificación, 2 puntos por encima de nuestro más inmediato perseguidor.

Año 2014 en Premier League: 13 victorias, 2 empates.
49 goles a favor, 19 en contra. Demasiado épico.
De los 20 clubes de esta edición de la Premier League, el Liverpool no es ni de lejos el típico en el que confías para levantar el título en mayo. Chelsea y Manchester City por presupuesto y nombre de jugadores, Arsenal porque siempre está ahí, Manchester United porque son los vigentes campeones... Pero un factor jugaba un papel clave: ya no está Ferguson. La retirada del escocés abrió la puerta al resto de equipos punteros para pelear seriamente por el trono que ha ocupado la mayor parte de los últimos 25 años. Eso, incluido a que tanto City como Chelsea "empezaban de cero", con nuevo inquilino en sus banquillos, a excepción de los blues, donde Mourinho regresaba tras 7 años. Tan sólo Arsenal y Liverpool mantenían bloque y sistema, aunque en el caso de los primeros, eso lleva ya casi 9 años sin funcionar, 10 en cuanto a competición liguera nos referimos. En definitiva, esta Premier League estaba más abierta que nunca, y no había un claro favorito. En mi interior pensaba que éste año era el mejor posible para acabar con la sequía de 24 años sin ganar la Liga. Por un lado lo veía demasiado optimista, pero otra parte de mí me decía que todo tenía sentido.

Robbie Fowler mostrando la clase de Man City #respect
Y aquí es donde nos encontramos, en la situación descrita en el primer párrafo de esta entrada. 4 batallas quedan aún, y por el momento hemos batido a un rival directo en un duelo que casi nos deja contra las cuerdas. Manchester City llegó ayer por la tarde a Anfield con la misión de sacar un punto como mínimo, para tener la opción de depender de sí mismo y de intentar no favorecer a Chelsea. Tras un minuto de silencio en memoria de los 96 (homenaje que los fans citizens respetaron honorablemente, ganándose nuestro cariño), no tardó en desequilibrarse la balanza al marcar rápidamente Sterling enfrente de The Kop. Incluso pasados 28 minutos, Skrtel amplió la ventaja, nuevamente, con un enorme cabezazo de córner. Sin embargo, por desgracia, aquello supuso la relajación Red y el crecimiento del City, quienes empataron con dos zarpazos tras el descanso, perdonando algún otro gol. Pero en esos momentos es donde aparecen los héroes inesperados. Suárez y Sturridge no daban muestras de decidir el partido, siendo el primero un objetivo claro de Demichellis y Kompany-a (¡festival del humor!). Y en un error del central belga, Coutinho aprovechó el regalo para batir a Hart con un gol que bien podría valer una Liga. En anteriores entradas de mi blog ya hice referencia a la escasa puntería de Phillipe, aunque el brasileño ha conseguido otorgar al club de puntos clave con una mejora de su precisión, tanto en el partido contra Tottenham como en el de ayer.

Camino de formar un equipo de leyenda
Pero lo mejor aún estaba por venir, y fue justo tras el final del encuentro. Las cámaras de Sky Sports se centraron en la reacción de la persona que más ganas tiene que nadie de conseguir el título de Liga: Steven Gerrard. Nuestro capitán no pudo reprimirse, y mostró a todo el mundo unas lágrimas que simbolizan más que una victoria. Esas lágrimas son el símbolo de 24 años de duros golpes y humillaciones. Son símbolo de un cambio tanto en nuestra historia como en la del fútbol inglés y europeo. Son el mayor símbolo de lo que significa ser el LÍDER cuando tan sólo quedan 360 minutos para el final de la competición. A pesar de las lágrimas y de todos los sentimientos que afloraban en su interior, nuestro eterno capitán reunió a las tropas, como si de un general se tratara, para recordar lo que era necesario recordar: que el partido contra City ya era historia, y que el de Norwich es igual o incluso más importante dada la situación. Todo ello sin dejar de tocar el corazón de sus compañeros y frenando la euforia, con una tranquilidad pasmosa. Hemos llegado más lejos de lo que nadie podía esperar, y no podemos fallar ahora que estamos tan cerca de la gloria. Pocos capitanes a lo largo del mundo frenan unas lágrimas que llevan esperando salir 24 años para mantener la cabeza fría y centrar a los demás. El video que adjunto a continuación es el resumen de muchos años de espera que están cerca de terminar.




"What did you say in that huddle right in the end?"
"None of your business"
#Captain Fantastic

4 partidos restan para el final, y ya puede ganar City sus 2 partidos pendientes, que seguirían estando a un punto detrás de nosotros. A priori puede parecer que Chelsea es nuestro mayor rival, pero no hay mayor rival que nosotros mismos. Sólo nosotros podemos echar ésto a perder. Quedan 4 batallas, y ninguna es fácil. Sólo el último partido contra Newcastle puede ser "ganable", pues los Magpies están en tierra de nadie, sin jugarse absolutamente nada. Pero quizá para entonces no haya nada más que decidir, ya sea porque hemos ganado o hemos perdido la Liga. Y hasta ese partido, los 3 anteriores no van a ser pan comido ni mucho menos. De un viaje a Norwich para enfrentarnos a un club que pelea por no descender, pasamos a recibir a Chelsea. Si ya de por sí este partido puede parecer clave, el hecho de que los Blues viajan a Anfield entre los 2 partidos de semifinal de Champions League puede resultar un factor muy a nuestro favor. Y en penúltimo lugar, nos toca dirigirnos a Londres para jugar contra otro equipo que lucha por la permanencia: Crystal Palace. Por otro lado, la más que posible sanción de 3 encuentros de Henderson debido a su estúpida tarjeta roja de ayer, hacen de dichos partidos tres retos enormes, que somos más que capaces de superar.

¿La Premier League más emocionante de la historia? Voy a ir llamando a la funeraria
Que pase lo que tenga que pasar durante este último mes, que tanto los jugadores como el cuerpo técnico va a recibir el apoyo y la admiración que se merecen, no sólo por parte de la afición del Liverpool, sino del mundo entero. Ya no hay vuelta atrás, y nuestros muchachos han elegido convertirse en un EQUIPO de leyenda. No pueden estar comandados por alguien mejor que nuestro capitán fantástico, Steven Gerrard. Ayer, nuestros chicos eligieron que debemos dejar de soñar, para que empecemos a CREER.

No quiero terminar sin dedicarle mi entrada de hoy a los 96, cuya tragedia cumplirá mañana 25 años. Tanto tiempo después, se empieza a cumplir justicia con ellos.

JUSTICE FOR THE 96!!!

viernes, 11 de abril de 2014

Un domingo... ¿cualquiera?

Creo no equivocarme cuando me refiero al partido de este domingo como el más importante que va a tener lugar en Anfield en los últimos años, poniéndose al nivel de las semifinales de Champions League que pudimos disfrutar con Rafa Benítez. Y es que llevamos 24 años esperando un momento como el que estamos a un paso de cumplir. A 5 partidos del final de la temporada, nos situamos líderes (con trampa, porque City está a 4 pts, pero con 2 partidos menos), con una oportunidad única de acabar con más de 2 décadas de sequía liguera. En 1991 dimos paso al Manchester United como mejor club de Inglaterra (que no de Europa) y ahora todo apunta a que las tornas volverán a darse la vuelta.

5 batallas sin cuartel para Liverpool y Chelsea, y 7 para Man City
 El encuentro que se disputará pasado mañana será el primer y más importante juez de esta Premier League. Sea cual sea el resultado, influirá directamente tanto en Liverpool como en Manchester City e indirectamente en el barrio pijo de Londres. Tenemos todo de cara, al ser el equipo más en forma de Inglaterra, con la delantera más temible del momento y con la ventaja de jugar en casa ante los otros dos contendientes. El conjunto de Manuel Pellegrini será la clave para nuestras aspiraciones por el título. Fallar no está permitido. Cualquier pérdida de puntos, y más contra un rival directo, es ceder ante ellos. Incluso el empate sería el peor resultado posible, volviendo a ser el club citizen en ese caso el que dependería completamente de sí mismo para ganar la Liga, y dando alas a Chelsea. Sólo la victoria nos mantendría en la pelea, y desde mi humilde punto de vista, es más que posible.

La imagen habla por sí sola... y pitaron offside
Ni 4 meses han pasado de nuestra visita al City of Manchester, donde la mala fortuna obra de Mignolet y una más que polémica decisión arbitral evitaron que saliéramos con puntos de aquel estadio. Con la moral y la confianza de la que disponemos, somos capaces no de vencer a cualquier equipo (eso es imposible), pero sí de por lo menos joder a cualquiera. El "trono de hierro" está desierto ahora mismo, al no ser David Moyes digno de él, y aunque no tenemos el ejército más fuerte para adueñarse de él, sí que es el más preparado y el mejor organizado. Nadie más aparte de Brendan Rodgers merece alzarse con el título de Premier League en esta edición. Incluso una victoria el domingo sería el mejor homenaje para los 96, cuyo memorial se celebrará el próximo martes, como de costumbre, cumpliéndose el 25 aniversario de la Tragedia de Hillsborough.

Palabra de Gerrard, te alabamos, oh, señor
No he nombrado el partido anterior que jugamos en Londres ante West Ham, especialmente porque no pude verlo. La mejor noticia de esos 3 puntos no es que nos mantengan en lo más alto una semana más, sino que se consiguieron en unas circunstancias más que complicadas, obra de Sam Allardyce. Sin embargo, sus intentos de distraer a nuestros jugadores fueron un fracaso, por suerte, permitiendo que la victoria supiera mejor aún. En cuanto a la decisión arbitral que favoreció el gol del empate hammer, prefiero no mencionar nada que no se haya dicho ya. No pienso que nos roben en cada partido, ni mucho menos, pero empezamos a estar cansaditos de ciertas decisiones puntuales que siempre nos acaban jodiendo.

Sturridge es, de largo, al que
mejor le queda la nueva elástica
Finalmente, y cambiando completamente de tercio, es digno comentar que ayer se presentaron las nuevas camisetas locales del Liverpool para la temporada 2014/15, en un acto organizado por Warrior lleno de humo y luces, digno de una peli de Batman, con un Kolo Touré que hace pensar que sólo vino al Liverpool para pasárselo pipa cantando su canción y un Coutinho al que ni dejaron hablar por no saber inglés no tener nada interesante que decir. Un servidor es un friki redomado de las camisetas de fútbol, y no puedo dejar pasar la oportunidad para comentar cualquier novedad relacionada con las elásticas de cualquier equipo. La equipación propuesta por la marca americana (esperada desde que se filtrara allá por diciembre) no es la mejor que han preparado desde su desembarco en Liverpool hace 2 años, pero el diseño moderno llega a gustar. Es sencillo, y para nada extravagante. Por lo tanto les otorgo una puntuación de 7 (sí, de vez en cuando iré puntuando distintas camisetas). Esperemos que Warrior se porte mejor para la 2ª y 3ª equipación, donde siempre ha provocado numerosos facepalms a nivel mundial. Sin embargo, el kit alternativo que ha ido circulando por internet hace prever que tendremos otro año de llantos risas.

lunes, 31 de marzo de 2014

540 minutos para soñar

Cientos de sensaciones acabaron dentro de mí tras el partido de ayer contra Tottenham. Cientos de sensaciones que jamás había experimentado en mis 23 años de vida (como dije en mi primera entrada, Liverpool ganó su última Liga meses antes de mi nacimiento) y que me llevaron a un estado de felicidad que aún permanece, 14 horas después del fin del encuentro, y que seguirán a lo largo de la semana, por lo menos hasta el próximo domingo, día en que visitamos Upton Park.

"¿Quiere sentihla en el pesho?"
No ha sido un buen fin de semana para Tito Mou
El fin de semana comenzó de la mejor manera posible, ya que Chelsea perdió en casa de Crystal Palace (quien se juega la permanencia) y Arsenal arrancó un empate de su partido contra Manchester City, teniendo lugar el mejor resultado posible. Ese reparto de puntos permite que la Premier League pueda depender 100% de nosotros mismos, no de los Citizens. La presión podía jugar una mala pasada al recibir a Tottenham, club que está teniendo una temporada terrible y que no parece tener síntomas de mejora. No parecía ser un conjunto que nos pudiera poner en un aprieto, aunque nunca hay que subestimar a cualquier rival.

El camino para alcanzar la gloria se está construyendo
A pesar de ello, nada más comenzar el partido se pudo comprobar lo que iban a ser el resto de 90 minutos. Y no pudo empezar mejor, al introducir Kaboul un balón en su propia portería a los 2 minutos de partido, tras una excelente jugada de Glen Johnson. Ayer el lateral derecho de los Reds jugó fenomenal, subiendo durante los 10 primeros minutos más que en todo el partido anterior ante Sunderland, llevando peligro constante en cada una de sus subidas. Con el encuentro recién iniciado y ya con resultado de 1-0 a favor, no podía ser mejor, aunque había que cuidar que los Spurs no vinieran arriba a empatar rápidamente. Pero al igual que Arsenal hace un mes, sus vecinos del norte de Londres parece que se quedaron también en Euston Road, estando desaparecidos en todo momento. Tampoco la suerte acompañó a la expedición blanca, pues Vertonghen tuvo que abandonar el campo por lesión pasados los 10 minutos de juego.

Luis Suárez II a.k.a. "El hambriento"
Liverpool dominaba posesión, ante un Tottenham devastado, sin ideas y totalmente perdido. Y la defensa spur colaboró en nuestra empresa, regalando a Suárez un balón que acabó en las mallas, aumentando la ventaja a 2 goles. Hasta pudo llegar a marcar un segundo gol si no fuera por una brillante parada de Lloris, que también rebotó en la madera (para variar). Más adelante, ya en la segunda parte, Coutinho marcó (sí, han leído bien) un excelente gol desde fuera del área, culminando un partidazo del brasileño. Jordan Henderson finalizó con el resultado final de 4-0 al botar una falta en la que pudieron marcar otros 3. Volviendo a Suárez, el charrúa ya lleva 29 goles en la competición, y superó los 28 de Fowler en 1996, quedando 6 partidos aún para el final de la Premier League. Ayer Luis no fue el mismo que en otros partidos, donde volvía loco a las defensas con regates imposibles. Sin embargo, a un delantero no se le requiere tal habilidad, sino la de marcar cada ocasión que tenga. Y tanto Sturridge (que tampoco hizo nada ayer) como él, saben hacerlo mejor que nadie. Ganamos 4-0 sin necesitarles. ¿Hay algo mejor?

Sterling y Johnson. Enorme partido ayer de ambos
Por otro lado, no puedo dejar pasar la enorme (una vez más) actuación de nuestros auténticos Golden Boys. Raheem Sterling no batió a Lloris, aunque fue todo un dolor de cabeza para los laterales de Tottenham. Incluso en algún momento me llegó a parecer hasta a Iniesta (¡alerta de exageración!) con ciertos cambios de ritmo y juego de espalda que llevó a cabo nuestro extremo. Souness incluso afirmó en la retransmisión que Raheem será uno de los mejores jugadores del mundo en el futuro. Quizá aún es muy pronto para decirlo, pero el camino lo está haciendo. Finalmente, debo quitarme el sombrero nuevamente con el partidazo de Flanagan. No cabe duda de que es una perla de nuestra cantera, que ya vio Dalglish y que Rodgers está puliendo con maestría. La seguridad mostrada por este chaval de 21 años es impresionante, consiguiendo adaptarse al lateral izquierdo como si hubiera nacido ahí mismo. Las palabras del mismo Cafú por Twitter son un importante testigo del progreso que Jon está teniendo durante esta temporada, sumándose a la moción para conocer a Flanagan como "RedCafu". Hoy en día, Flanno es pieza clave del sistema de Rodgers, algo que no es fácil tratándose de un jugador sin experiencia de una temporada completa al más alto nivel y estando en un equipo líder de liga a falta de 6 jornadas para el final.




Y para terminar... lo inevitable. Las preguntas protocolarias de estas fechas.

  • ¿Ganaremos la Premier League?
Con la esperanza de continuar siguiendo los pasos de Nostrapacus (para los que no me sigáis en Twitter, tengo la excelente habilidad de pronosticar algo, y pasar completamente lo contrario), pienso con total seguridad que no la ganaremos. En todos nuestros partidos restantes nos enfrentamos a clubes que se juegan algo, ya sea descenso o título, a excepción de Newcastle en la última jornada, que se supone que incluso en estos momentos no se van a jugar nada de nada.
  • ¿Significa ésto que no confíe en el Liverpool?
¡Para nada! Simplemente creo que tanto Chelsea como City están mucho más preparados para el título que nosotros, y juegan con esa importantísima ventaja. Ambos deben pasar por Anfield aún, por lo que, como dije antes, la Premier League depende 100% de nosotros.

  • ¿Confiaré en algún momento en el título?
Seguramente si ganamos en Boleyn Ground (donde pelean por no descender) y en Anfield ante City. Ambos partidos son los más importantes de la temporada, y marcarán si realmente somos auténticos candidatos a la Premier League. Si seguimos líderes en 2 semanas, habiendo conseguido 6 puntos para entonces, mi confianza por el título será inmensa y esa precaución en la que me mantengo podría desaparecer.

Independientemente de si ganamos la Liga (que sería la más sorprendente desde que Leeds se alzara con ella en 1992) o no, hemos de alabar y aplaudir a nuestros jugadores y a nuestro entrenador, pase lo que pase. No podemos crucificarles si se da el segundo caso. Creo que hablo por todos los kopites cuando digo que nadie, absolutamente nadie, esperaba por agosto que estuviéramos liderando la Premier League en la primera semana de abril. Servidor, y millones de fans reds pensábamos que el objetivo era regresar a Champions, y luego ya se vería. Y por lo que estamos viendo, la clasificación está prácticamente conseguida, y el 3er puesto casi afianzado. Sin embargo, con el liderato, parece demasiado conformista pensar que debemos asegurar dicha tercera plaza. En estos momentos peleamos por el título, pero de quedar terceros, no hemos de echarnos las manos a la cabeza. El trabajo de Rodgers y de los muchachos ha sido innombrable durante toda la temporada, y se han ganado a pulso todo nuestro corazón. Y todavía tienen 6 partidos más, 540 minutos más, para seguir permitiéndonos soñar. ¡Podemos!


 #MakeUsDream

jueves, 27 de marzo de 2014

Captain Fantastic al rescate

Creo que tras todos estos años en los que Steven Gerrard ha formado parte del primer equipo del Liverpool, ningún kopite ha dejado de admirar al capitán en algún momento, teniendo lugar todo lo contrario. No hay duda de que Gerrard es uno de los mejores jugadores de la historia del club, a pesar de no haber conseguido (aún) ningún título de Liga, y así lo demostraron los fans votándole en 2º lugar en la clasificación de "100 players who shook the Kop" de 2006 (la version de 2013 no tiene demasiada validez para mí, al llenarse de fans que desconocen gran parte de la historia Red).

Captain Fantastic!
Si bien es cierto que nuestro capitán tuvo su momento de duda acerca del compromiso que mantenía con el club allá por 2005, la Champions League que conseguimos ganar frenó sus pequeñas (sólo pequeñas) ganas de cambiar de aires y probar suerte ganando títulos dinero en Chelsea. Por suerte, llevamos a casa aquella "orejona" y pudieron aconsejar bien a un capitán un tanto inexperimentado en el cargo. Y conforme las temporadas iban pasando, el papel de Gerrard en el club no sólo se quedaba sobre el terreno de juego. Ser el capitán del Liverpool no es ninguna tontería, y requiere de un compromiso innegable y de respetar los valores que han hecho de nuestro equipo, uno de los mejores clubs de la historia del fútbol. Steven se pegó una hostia a sí mismo (metafóricamente hablando) en aquel 2005, dejándose de tonterías y cumpliendo su labor con el Liverpool para el resto de su vida. Y muy pocos jugadores actualmente son capaces de hacerlo, al caer en la tentación del dinero.

Pueden pasar los años, que Steven seguirá siendo el jefe del mediocampo del Liverpool temporada tras temporada. Durante la primera mitad de la actual tuve mis dudas acerca del papel del capitán en el primer equipo. Se le veía muerto, sin esa creación de juego a la que nos tenía acostumbrado hace años, incluso en ocasiones con falta de ánimo y ganas. Pero sólo ha servido el hecho de que estemos peleando la Liga para que el auténtico Gerrard haya salido a la luz. Un Gerrard que lidera mental y futbolísticamente a los otros 10 que están sobre el terreno. Un Gerrard feliz, con más ganas que nunca de hincarle el diente al título que más tiempo se nos lleva resistiendo. De entre los millones de seguidores Reds, nadie confía en ganar la Premier League de este año más que Steven Gerrard. Y cuando él confía, todos debemos hacerlo.

Gerrard ha elegido creer. ¿Quiénes somos el resto
de mortales para debatirlo?
No pude evitar durante el partido de anoche comparar la celebración del gol de nuestro capitán con las del resto de partidos de la temporada (incluidos los 2 goles ante Manchester United en Old Trafford). En un partido a priori sencillo, no había manera de adentrarse en la poblada defensa de Sunderland, que pelean por no descender. Incluso los Black Cats parecían querer venirse arriba, sin grandes ocasiones de peligro durante la primera parte. Y ahí apareció Gerrard, con un excelentísimo golpeo de falta (que Mannone también se comió un poquito) que causó el delirio de la grada de Anfield y la del propio Steven, que gritó como nunca este gol, puede que por el hecho de no ser de penalti, como suele hacer últimamente. Pero esa celebración demostró al mundo entero que él no está "muerto" para nada, y que seguimos en la pelea por la Liga. Que cualquier partido, por muy fácil que sea en apariencia, cuenta igual o más que cualquier otro a estas alturas de la competición. Gerrard sabe de la importancia de conseguir puntos en la recta final de la Liga y, aunque ésta no depende 100% de nosotros, debemos continuar metiendo presión a los otros 2 aspirantes, contra los que incluso jugaremos en Anfield en futuras fechas.

Al igual que en Villa Park en 2007, Gerrard salió a nuestro rescate
con un enorme disparo de falta.
Una pancarta en The Kop anoche decía que "todo es posible para aquellos que creen". La grada de Anfield ha preferido creer, y así lo demostró anoche, con un espectacular recibimiento al autobús del equipo en su llegada a Anfield, y con un ambiente digno de las mejores noches europeas. Seguiré repitiendo que personalmente prefiero pensar que no ganaremos la Liga, para evitar una hostia enorme si no la conseguimos, aunque he de reconocer que cada día voy convirtiéndome un poquito más en creyente. Y no porque vea que la grada, Gerrard y el resto de jugadores y cuerpo técnico hayan elegido serlo, sino porque mi confianza en Brendan Rodgers es infinita, a pesar del pobre planteamiento de los úlltimos minutos de anoche. Nuestro entrenador ha sabido aplicar los valores del club a sus métodos y no pueden hacer otra cosa más que funcionar. Cogió a un equipo prácticamente roto y lo ha arreglado con paciencia, dedicación y esfuerzo. Hasta me gustaría ver qué piensan ahora todos aquellos "fans de reciente entrada" que se pasaron toda la temporada pasada refugiándose en el fácil "Rodgers Out". La paciencia y el tiempo le han dado la razón.

The Kop como en sus mejores días
Por otro lado, refiriéndome más al partido de anoche, he de mostrar una pequeña preocupación. Si bien es cierto que Sunderland está jugándose la vida y que para nada iba a ser un partido sencillo, me preocupa muchísimo ciertos planteamientos que Rodgers tiende a adoptar cuando ganamos por 2 goles cerca del final. Con esa diferencia, un partido jamás está decidido, y por suerte, pocas de nuestras victorias esta temporada están siendo de ese estilo, sino incluso por más goles. Pero anoche se dio la situación, y Sunderland, ante la más que notoria relajación de nuestros muchachos, se quiso venir arriba, marcando un gol y perdonando unos cuantos más. En una situación cómo la de anoche, el partido se debe matar jugando con la posesión, perdiendo todo el tiempo posible, y no mandando balonazos para buscar a Suárez y ver qué inventa, especialmente cuando Sturridge no está sobre el campo y Sterling está más preocupado por defender que por atacar. Salimos victoriosos, pero estuvimos a nada de perder 2 puntos en casa valiosísimos para seguir en la lucha. Mi sufrimiento en los últimos 10 minutos fue digno de los años con Benítez, y casi ni lo recordaba. Espero que Rodgers se diera cuenta del peligro al que estuvimos expuestos y consiga evitarlo en próximas fechas.

Brendan, confiamos en ti, pero no nos vuelvas
a hacer lo de anoche
Sólo nos encontramos a un punto del líder (Chelsea) y estaríamos a 4 de Man City si logra ganar sus 2 partidos pendientes. Por atrás, Arsenal ya está a 5 puntos, y no tiene para nada fija su plaza en Champions, pues Everton viene fuerte por detrás. Es vital asegurar el 3er puesto y entrar directamente en fase de grupos de Champions League, al disponer de un Ranking UEFA de mierda muy pobre debido a nuestros últimos años por el desierto. Estamos muy cerca de volver a Europa, y además de un título que no conseguimos desde 1990. El partido de este domingo en casa contra Tottenham debe ser un nuevo golpe sobre la mesa y ha de suponer más presión para los clubes hechos con dinero contra los que peleamos. A partir de ahora, cualquier punto que perdamos es un disparo que recibimos. Gerrard sabe de la importancia de este hecho, y no hay nadie mejor que él para liderar nuestra expedición en busca del arca perdida título de Liga.

#MakeUsDream

lunes, 17 de marzo de 2014

Showtime en el Teatro de los Sueños

Hoy seré bastante breve en la entrada de mi blog, a pesar de lo acontecido ayer. San Patricio sólo es un día al año y las Fallas hay que aprovecharlas bien. Pero no puedo dejar pasar lo que vivimos en Old Trafford, hace aproximadamente 24 horas.

So beautiful...
La humillación a la que sometimos al Manchester United en su propio campo era prácticamente una crónica de una muerte anunciada. Personalmente, yo era bastante optimista de cara al encuentro de ayer, pero no me esperaba un dominio de la dimensión que tuvo lugar. Aunque empezamos bastante dubitativos, poco a poco fuimos adquierendo control del balón. Sin embargo, no llegaban ocasiones para ninguno de los dos conjuntos. Hasta que llegó el penalti de Rafael, quien evitó una jugada de peligro de Luis Suárez con la mano. Mark Clattenburg se convirtió en protagonista (en cierta medida) al no expulsar al jugador brasileño, quien ya tenía tarjeta amarilla por una entrada salvaje sobre Gerrard unos minutos atrás. Fue el propio capitán el que ejecutó la pena máxima, adelantándonos no muy lejos del descanso, silenciando a toda la grada del Man Utd.

Sabias palabras (como casi siempre) del Rey.
El segundo tiempo empezó prácticamente como el primero, al provocar Vidic un nuevo penalti nada más reanudarse el juego. Captain Fantastic resolvió nuevamente para llevar a cabo su celebración de rigor, besando la cámara de Sky Sports por tercera vez en el Teatro de los Sueños. Incluso Steven tuvo un tercer penalti más adelante, el cual lanzó contra el poste, privando a nuestro líder de un hat-trick en territorio hostil. Ese último penalti además provocó la expulsión de Vidic (tantas coincidencias...), dejando a unos tristísimos Red Devils (que hicieron como 10 penaltis fácilmente) con un jugador menos, ante un rival infinitamente superior. Con el Liverpool más relajado, llegó una grandísima ocasión de Suárez, que fue repelida a bocajarro por De Gea de forma extraordinaria. A pesar de ello, el propio delantero charrúa batió al portero Devil, cerrando el marcador.

Mata Who? FLANAGAN, el lateral desubicado
Refiriéndome al rendimiento de nuestros jugadores, he de destacar por encima de todos al auténtico Golden Boy de esta edición de Premier League, por encima incluso de Sterling, y muuuy superior a Bojan 2.0 Januzaj. El PAR-TI-DA-ZO que se marcó ayer Jon Flanagan fue apoteósico. Fue uno de los más grandes del Super Sunday, liderando tanto el ataque como la defensa por las bandas del Liverpool, haciendo entradas sobre Rafael como si de un veterano se tratara. Hemos de recordar que Flanno es lateral derecho natural, teniendo que jugar ayer en banda contraria. Por otro lado, Gerrard y Allen fueron dueños y señores del mediocampo, acompañado de un excelente trabajo defensivo por parte de Agger, Skrtel y Mignolet, quien realizó una excelentísima parada a Rooney con el 0-1. Sturridge y Suárez no destacaron demasiado. No fue necesario que se salieran, aunque Luis lo intentó con muchas más ganas.

Sólo 2 situaciones provocan esta cara de Ferguson: la
derrota de ayer y quedarse sin Whisky un domingo por
la mañana
Este estupendo resultado, aparte de considerarse una humillación a nuestro mayor rival en su propio campo, supone que nos mantengamos en plena lucha por la Premier League. Chelsea perdió su partido en Birmingham, por lo que nos pondríamos a un punto del actual líder si conseguimos ganar el encuentro que nos falta. Por otro lado, Arsenal venció por la mínima en el derby del norte de Londres, por lo que podríamos aumentar la ventaja sobre Tottenham (5º puesto) hasta 12 puntos, suponiendo la victoria en el partido de menos que tenemos. Con media clasificación a Champions League asegurada, Gerrard y Rodgers apuntan que somos claros contendientes para luchar por la Liga. Si ganamos TODOS los partidos que tenemos (incluyendo Chelsea, City y Tottenham en Anfield), la Premier League podría ser nuestra. Muy complicada empresa, pero con mucha confianza a nuestras espaldas. La victoria de ayer nos convierte en luchadores por el título, aunque como sabreís, sigo prefiriendo ser bastante precavido.


viernes, 14 de marzo de 2014

Mientras tanto, hace 5 años...

La situación actual del Liverpool es privilegiada, teniendo en cuenta nuestra actuación en los últimos 23 años. No ganamos una Liga desde 1990 y sólo conseguimos terminar en 2º puesto en 2 ocasiones (2002 y 2009). Incluso desde 1991, cuya temporada comenzó Dalglish para dejar su sitio a Souness, nunca hemos tenido tantos puntos tras 28 partidos como este año, 59 exactamente, 1 más que en 2009 con Benítez. Precisamente aquel fue nuestro último gran año, que dio paso a nuestra época más oscura de los últimos tiempos.

Souness tiene el dudoso honor de ser el entrenador del peor Liverpool
de los últimos 50 años. La temporada de Hdogson la salvó King Kenny
Tal día como hoy por la mañana (14 de marzo) en 2009, ya nos encontrábamos en tercer puesto, tras un genial comienzo de temporada, empatados a puntos con Chelsea y a 7 puntos de Manchester United (que tenía un partido menos). Los numerosos empates sufridos aquella campaña ante rivales completamente inferiores, como Hull, Fulham o Stoke, frenaron los 26 puntos conseguidos en las primeras 10 jornadas. Sin embargo, Aston Villa (que aquellos años lo petaba, dentro de lo que cabe) estaba a 6 pts, y con pocas opciones de avanzar mucho más. Tal día como hoy de aquel año seguíamos eufóricos, celebrando el pase a cuartos de final de Champions League 4 días antes, dándole un auténtico baño al Real Madrid en Anfield, partido que ha quedado conocido para la posteridad como el "partido del chorreo". Tal día como hoy hace 5 años, nos presentamos en Old Trafford, con la obligación de privar al Manchester United de la victoria y mantener vivas nuestras opciones de soñar con el título.

Epic fail de Marca feat. Vicente Boluda
La empresa, como se ha de suponer, era bastante complicada, a pesar de que ganamos a Chelsea los 2 partidos (que no conseguíamos desde los años 80, si no me equivoco) y que nuestra versión ante los grandes era bastante mejor que contra los más humildes. Por otro lado, durante aquellas semanas tuvo lugar el famosísimo duelo de declaraciones entre Benítez y Ferguson (quien, por desgracia, fue claro ganador). Con la moral por las nubes por el resultado europeo y con una plantilla totalmente preparada para el asalto a la Premier, llegamos a Manchester con más ganas que nunca de robar algún punto en territorio hostil. Pero el partido no pudo comenzar peor, al cometer Reina un penalti sobre Park Ji Sung a los 23 minutos, el cual culminó Cristiano Ronaldo. Nuevamente, todo parecía indicar que saldríamos de Old Trafford tal como llegamos, y que se perdería la moral conseguida ante el Madrid. Pero eso sólo significó el auténtico comienzo del partido para el Liverpool.

Auténtica imagen para el recuerdo
Ni 5 minutos pasaron desde el gol del portugueshh cuando Torres aprovechó una empanada del siempre sobrevalorado Nemanja Vidic para adentrarse en solitario en área devil y batir a Van der Sar. En esos años, gozábamos la suerte de que la Premier League era retransmitida los sábados a mediodía por TVE, y en cada ocasión que tenían televisaban un partido del LFC (algo positivo debía tener el infame "Spanish Liverpool"). Aquel gol de Torres sirvió para que Petón se saltara a la torera su supuesta imparcialidad y gritara el gol a pleno pulmón. Ahí volvía a empezar todo de 0, pero con peor resultado para United, que ya se las veía muy felices con el primer (y a la postre, único) gol. Porque el resto del encuentro fue un auténtico dominio Red, que se puso por delante al borde del descanso gracias a un gol de penalti de (quién si no) Steven Gerrard. Su celebración besando a la cámara de Sky Sports es, desde entonces, un símbolo para todos los kopites, siendo recordada en cada visita al estadio de las afueras de la capital mancunian. Incluso lo repitió 2 años después al empatar en el mismo escenario. Conseguimos remontarle al United en su campo, y con un gol casi en el descanso. ¿Se podía pedir más?


Respondiéndome yo sólo, he decir que sí. En una segunda parte en la que Manchester United jugaba con las caras largas y mirando hacia el suelo, Vidic cometió una falta al borde del área devil, lo cual supuso su segunda amarilla y dejó a su equipo con 10 jugadores, redondeando todo un "partidus horribilis" del central serbio. Dicha falta fue fabulosamente rematada por Fabio "hombre de cristal" Aurelio. Con un 1-3 faltando poco más de 10 minutos parecía que estaba todo el pescado vendido. Pero faltaba el invitado de lujo...

Nuestra última victoria en Old Trafford fue con Dossena
con nosotros sobre el campo. ¿Casualidad? No lo creo.
En este momento debo remontarme a los primeros meses de competición. Benítez se sacó de la manga en julio un lateral izquierdo italiano procedente de Udinese que pudiera suplir la marcha de Riise a la Roma, y que atendía al nombre de Andrea Dossena. Con el paso de las semanas, sólo conseguía ver del italiano partidos más bien pobres, con unos centros terribles y muy poca aportación, tanto ofensiva como defensiva (algo similar a lo que sucede con José Enrique). Incluso el propio Dossena reconoció la dificultad que le conllevó adaptarse al fútbol inglés. La gran sorpresa llegó en el partido de 4 días atrás, cuando cerró el 4-0 ante el Madrid, provocando la sorpresa y carcajadas de la parroquia red. Al parecer, el bueno de Andrea estaba totalmente ON FIRE, y quería aprovechar dicha situación. Cuando menos se lo esperaba todo el mundo, devils y reds, en el minuto 90, Dossena dio rienda suelta a su calidad al marcar todo un gol de volea por encima de un adelantado Van der Sar, quien miró el balón en su portería con auténtica cara de Yao Ming. En lo personal, estoy seguro de que mis gritos con cada gol llegaron hasta Marruecos. Pasarán los años, pero jamás disfrutaremos de una semana tan magnífica como aquella, que hasta hoy es la última victoria Red en el Teatro de los Sueños. En 2010 estuvimos cerca de remontar (un partidazo de Berbatov lo evitó) y unos meses después en FA Cup nos volvimos a topar con Howard Webb.


En la parte inferior izquierda se puede apreciar como
Albert Riera ni se cree que el gol haya sido de Dossena
La humillación quedó bien reflejada en el marcador de Old Trafford. Benítez arrolló a Ferguson, que ni se atrevió a atender a los medios una vez finalizado el encuentro, dejándole el testigo a Mike Phelan, su asistente, al más puro estilo Mourinho-Karanka. Por desgracia, y a pesar de ganar todos los partidos restantes a excepción del mítico 4-4 contra Arshavin Arsenal, Manchester United encontró en Federico Macheda a su "héroe" (como ahora es Januzaj), con goles in extremis en los últimos minutos, y acabó cediendo menos puntos de los esperados, consiguiendo igualarnos con su 18º título de liga. Por cierto, Macheda actualmente es objeto de cesiones a equipos de Championship. Un auténtico top class.

Inolvidable fotografía, a la espera de una versión 2.0
Sólo 4 puntos nos separaron de acabar con una espera de 19 años, siendo de 24 a día de hoy. Este domingo asaltamos Old Trafford ante un Manchester United sumido en la duda, con un entrenador en entredicho y que ha de depender en multitud de ocasiones de un nuevo supuesto Golden Boy y de Chicharito, que en mi opinión es el jugador que todo equipo querría tener, al marcar los goles más llenos de potra y en el peor momento de toda la historia del fútbol. En cambio, nosotros tenemos la mejor delantera del mundo actualmente y somos más que capaces de volver a dejar de vacío al Man Utd en su propia casa. Ésta es una grandísima oportunidad. Confío como nadie en Brendan Rodgers desde que llegó, y aunque prefiera ser muy precavido por lo menos esta temporada (como ya dije en mi entrada anterior), estoy convencido de que él será el hombre que haga terminar de una vez por todas con esa larga espera.

martes, 11 de marzo de 2014

Y ahora viene lo mejor

No, no me he olvidado del blog. Mis numerosos quereseres me han privado de dedicarle tiempo al mismo, así como que no pude ver el último encuentro del Liverpool, hace poco más de una semana en Southampton.

Pancarta preparada por Travelling Kop para
el partido del próximo domingo
Y ha coincidido este parón de mi blog con el del club, que se ha tomado esta semana de descanso para afrontar el próximo domingo una batalla que dará comienzo a la parte más dura de la competición. El Liverpool se traslada a Old Trafford para tratar de afianzar su lucha por el título por la clasificación a Champions League, y de paso para intentar sumir en un mayor mar de dudas a la grada de los devils, quienes tienen marcado a David Moyes con una cruz desde hace meses. En la zona roja de Manchester no le tragan, mientras que en Liverpool todos celebran su descalabro. Sin embargo, para un servidor, no le parece que el escocés lo esté haciendo tan mal, excepto a la hora de renovar su equipo. David eligió mantener el bloque dejado por Ferguson, con un nivel de media tabla y con una gran necesidad de renovación. Tan sólo añadió a su plantilla a su viejo conocido Fellaini (por mucho más dinero del que realmente vale) y a Mata. En mi opinión, el United está haciendo muy buena campaña atendiendo a la calidad de sus jugadores, quienes ganaban títulos gracias a que Ferguson era un excelente motivador y un genial táctico (tanto dentro como fuera del campo). En Manchester no están acostumbrados a no ganar, y la paciencia es una virtud.

Como dijo Schuster: nada más que desir
Atendiendo a los nuestros, llegamos al partido en un grandísimo momento. Actualmente somos segundos, a 4 puntos de Chelsea (con quien jugamos en casa en la antepenúltima jornada) y tras ganar 0-3 en un campo tan complicado como el de Southampton. Sturridge además no se ha tomado tan de fiesta la última semana libre, ya que también mojó con Inglaterra en el amistoso del pasado miércoles ante Dinamarca. En mi anterior entrada ya comenté que Sturridge es nuestro seguro y que, para mí, es el fichaje más importante junto a Suárez de los últimos 6 años. Por otro lado, están a punto de volver Sakho y Lucas de sus respectivas lesiones, lo que amplía el rango de posibilidades de Rodgers para formar su plantilla de cara a próximos encuentros. Eso junto a que nuestros delanteros están en la mejor forma, y no hay partido en que alguno de los dos no enchufe. Nuestra confianza no puede ser más alta... pero no hemos de dejarnos llevar por la emoción.

Leo por distintas webs y redes sociales a numerosos kopites insinuando el título del Liverpool para esta temporada de Premier League. No habría otra cosa que me hiciera más ilusión, al ser el único trofeo que no he visto jamás levantar a un jugador del Liverpool. La última liga para los reds fue 6 meses antes de mi nacimiento (GAFE ALERT!!1!), por lo que mi deseo por que ganemos esta competición ha alcanzado niveles insuperables. A pesar de ello, la experiencia (tanto futbolística como fuera de ella) me ha enseñado a tener los pies en el suelo en todo momento. Es cierto que gozamos de una situación incluso mejor que la de 2009, pero a diferencia de aquel año (cuando peleamos sólo contra Man Utd), hay otros 2 equipazos con un presupuesto estelar y en una forma excelente, que rara vez ceden puntos. Personalmente, creo que esta Premier League es cosa de Manchester City y Chelsea. Incluso no vendría mal que se pelearan entre ellos dos, tratando de llegar nosotros por detrás, por si cuela y tal... De Arsenal me olvido. Ya han comenzado a ceder puntos, y aunque no soy adivino, les preveo un dificilísimo final de temporada.

¡Que se peguen! ¡Que se peguen!
Dice una estadística (en las cuales no confío al 100%, aunque siempre son curiosas) que ningún equipo ha ganado la EPL sin haber quedado más atrás del 3er puesto el año anterior. Tampoco pienso en refugiarme en ello. ¿Por qué no podemos romper nosotros dicha estadística? No hay ninguna norma que prive a clubes que terminan séptimos ganar la Liga del año siguiente. Pero no soy Brian Clough, así que me basaré en aquello de que "Roma no se construyó en un día". El primer paso debe ser volver a Champions, recuperar prestigio en la mejor competición a nivel de clubes del mundo. Y después llegará el dominio. Puede que vosotros, mis lectores (escasos, por el momento), penséis que soy un conformista. Prefiero que penséis que soy muy precavido, y que no quiero dejarme llevar por la euforia. Si ganamos el título será un alegrón impresionante. Si no lo hacemos, la hostia no es tan grande.

Rodgers y Dalglish, mirando cómo va Man United
en la clasificación
Quedan 10 jornadas de Liga, y estamos en una situación privilegiada, que muchos casi ni hemos vivido, a excepción de aquel penúltimo año de Benítez. Entre nuestras próximas citas, tras la de Man United, aún falta jugar contra Cardiff*, Sunderland, Tottenham, West Ham*, Man City, Norwich*, Chelsea, Palace* y Newcastle. Visto a día de hoy, es un calendario bastante jodido, ya que todos se juegan algo (clasificación a Europa, Liga o descenso). Nunca he sido muy de preveer puntos y demás, pero esta vez haré una excepción, dada la situación. Suponiendo nuestra lucha por el 3er puesto contra Arsenal (mi opinión), ellos aún tienen que jugar contra Bayern (UCL) y Tottenham esta semana, Chelsea, Man City, Everton y semis de FA Cup, entre otros, con una plantilla más corta que el cespet del Camp Nou. No puedo ser más optimista para pensar que la tercera plaza ha de ser nuestra como mínimo. Y Spurs (en zona Europa League) pueden ponerse a 9 puntos de nosotros si ganamos este fin de semana. Not bad at all.

La primera batalla llega el próximo domingo, 16 de marzo. 2 días después de cumplirse 5 años del famosísimo 1-4 con el que arrollamos a los muchachos de Ferguson, y del que escribiré el viernes, si mi tiempo me lo permite. Con nuestra gran forma y el rendimiento de Man United, es la mejor ocasión para conmemorar el partido de 2009. Suárez y Sturridge quieren sangre y nadie se motiva como Gerrard en este encuentro. ¡Podemos!

#NeverForget
Y para terminar... ¡me voy a mojar!

1 - Chelsea
2 - Manchester City
3 - Liverpool
4 - Arsenal
5 - Manchester United
6 - Tottenham
7 - Everton

*Partidos fuera de casa